El Proyecto:

La idea fundamental de este proyecto es sencilla de explicar. Tras la experiencia de la publicación Revolución Neolítica veíamos desde lo aprendido, que era necesario replantear la forma de desarrollar una actividad como es la de editar una revista de literatura. En esta línea, una vez terminado el periplo RN nos tomamos un tiempo para reactivar un proyecto literario de otra manera. Esta publicación recuerda en mucho a RN y sin embargo se separa de lo que fuera aquella. Por decirlo brevemente tratamos de activar a personas que están en nuestro entorno social, sean del ámbito social que sean (Universidad, grupos sociales, trabajadores, músicos...), activarles trayéndoles al dominio de la escritura. Buscamos crear un espacio de escritura en el que tener ocasión de pensarse y explicarse a los demás que participen en esta pequeña red gatza.

 

CONVERSACIÓN EN VOZ ALTA, CON NOSOTROS MISMOS:

[texto editorial de apertura en SOLÏLOQUÏO_a. Mayo 2006]

 

Lo primero de todo, antes de empezar este nuevo paseo, dejad que nos expliquemos un poco. Al menos dejad que lo intentemos.
Una vez que algo ha ocurrido ya, cuando un camino se cierra, concluye, una que es persona, animal humano, verbalizante hasta el aburrimiento, trata de explicarse a sí misma que es lo que ha pasado hasta llegar a ese punto en el que se encuentra, como ha ido el camino.
Revolución Neolítica fue algo inesperado, un agraciado accidente que comenzaba con una tímida caminata para concluir satisfactoriamente en un cierre, en un claro de bosque que es desde donde ahora hablamos, donde estamos situados. Como un grupo de excursionistas que sin pretenderlo, y tratando de acercarse a un punto de referencia en el horizonte se desvía por un sendero de esos que estaban ya en desuso, un poco abandonados. No era un camino del todo nuevo, pero sí un sendero sin trazar desde largo en el que zarzas, matojos y ramas muertas caídas de las altas copas de árboles hacían fatigosa la empecinada travesía. Sabíamos hasta donde queríamos llegar, y aun no hemos alcanzado ese objetivo. Pero, la fortuna nos sonríe en la precipitada luz del oxigenado claro en lo boscoso de nuestro entorno.
Nos sentamos, nos desprendemos de la carga de nuestros bultos de equipaje, nos desabrochamos las vestiduras y, mientras el sudor de los cuerpos toma aire y se seca, mientras el calzado se ventila, los pies respiran un poco y los músculos se destensan holgadamente comenzamos la charla en el silencio que se escucha. ¿Dónde estamos?. Mientras los resecos gaznates se hidratan en el ir y venir de las cantimploras, alguien asegura sentirse feliz y satisfecho por haber sobrevivido al decaimiento, por haber sobrevivido a semejante camino cultural de cabras.
Algunos aun no han llegado. Les esperamos, confiamos en que no desistan y terminen por alcanzar este lugar de reposo y silencio, este lugar para la reflexión en voz alta y a solas. Lo preparamos todo para pasar la noche.

Pero el descanso, en espíritus jóvenes al menos, tiene la propiedad de lograr acabar con los recuerdos del fatigado ofertando a la mente ya aclarada y distendida la perspectiva nueva de quien nace por vez primera.
Si el camino REVOLUCIÓN NEOLÍTICA cesa en este silencio perecedero, con aquel ejercicio simbólico de sacrificio y muerte (autodestrukttt nº5) , ahora en el sentimiento de calma de quienes se miran y sonríen después del accidente, (como diciéndose con las miradas,”no ha sido nada, estamos bien, sigamos”), decidimos nacer hacia lo nuevo que nos espera.
Hoy amanece cuando las humeantes cenizas del fuego de la noche nos recuerdan que vendrán otros días, que había un horizonte que nos impulsaba a cruzar por entre la boscosidad, un horizonte que, seguramente, nunca alcancemos pero que, sin lugar a dudas funcionará como motor para los próximos tiempos. Motor que nos impulse en grupo y en calmado ritmo incesante en la aventura de vivir en un mundo en el que, no siendo el mejor de los posibles, es sin duda el nuestro.
Recordemos ahora con el nuevo fuego que calienta la cafeínica pócima en esta primera luz del día, en el alba brumosa que despierta el tácito toque de queda de la oscuridad de la noche.
Los presupuestos fundamentales que nos vienen moviendo en la excursión GATZA. Vive esta generación de animales humanos que es la nuestra, en el profundo e irritado sentimiento de pertenecer a una época en la que no se cuece absolutamente nada importante. Sí, nos mueve el sentido dolor de de estar en la historia parada o, en un momento de la historia en el que todo lo que acontece (culturalmente, socialmente) es estéril, banal, vacuo. Es compartido entre nosotras el parecer de que nuestra época es intrascendente, o si lo preferís, que es la nuestra una historia menor entre las historias de la humanidad. Pensamos que esto, tal vez, no sea más que una ficción entre las ficciones, una fantasía causada por la frustración de nuestros mayores. Por su manera de contar lo que fue su tiempo, por esa retórica asfixiante que transmite la estúpida idea de que todo lo auténtico fue vivido ya por ellos, en sus días, y que lo nuestro no es más que un ridículo teatro que consiste en mimetizar malamente aquellos tiempos. Pero si es bien cierto que esta época culturalmente padece los efectos opresivos de la espectacularización, y que estos se traducen en vidas vividas artificiosamente, teatralmente, sin embargo estos mayores olvidan una cosa. Sí, olvidan quienes nos recuerdan constantemente sus duras luchas contra el franquismo y la opresión, quienes repetidamente reproducen el discurso glorioso de la memoria que, esta época estéril también es la suya. Que estos tiempos que nos tocan son el resultado directo de “aquellas incesantes batallas suyas”. Si los jóvenes de hoy carecemos de las virtudes guerreras de nuestros mayores, si sufrimos esta enfermedad de la inmovilidad y la falta de energías, originalidad y decisión que ellos dicen haber tenido, es en gran proporción porque hemos nacido en una sociedad en la que el mal ha ganado la batalla. El capitalismo supino de hoy, la economía separada cual monstruo de los intereses particulares de las personas concretas, este sistema social de asfixia permanente ha venido a ganar la batalla. Y entonces o ellos han perdido su lucha o no es nuestra situación tan mala como dicen. Nosotras vemos que queda mucho por hacer, que todavía hay opciones posibles por intentar levantar pequeñas situaciones constructivas cultural y emocionalmente.
Esta nueva publicación, SOLïLOQUïO es un proyecto que continua de la inercia de lo que fuera RN. Seguimos el camino, ya despunta el sol en un cielo nubloso en el que aun puede pasar la luz suficiente que nos permita andar. Esperamos encontraros, esperamos encontrarnos con otras personas que sigan este camino o al menos compartan el elevado horizonte de construir algo juntos, algo que sea libre (libre de condicionamientos externos a la propia dedicación de escribir, expresar y converger; el mercado por ejemplo ), y esperamos sobre todo que, al terminar, hayamos recogido humildemente los suficientes frutos para empezar algo nuevo. Pero eso será otra historia.

¿Estamos todos?, ¡adelante!.

B otoño 2006 udazkena

El sistema de vida actualmente dominante, el capitalismo y sus variaciones, más alla de un sistema económico de producción supera los límites extendiendose como forma totalitaria de dominacion a casi todos los ordenas de la vida. Se extiende a todos los lugares perdidos del planeta; alla donde haya vida humana habrá capitalismo. Por vez primera en la historia una forma de organización de la experiencia de vida social abarca todos los lugares (geografía) y contagia todos los niveles de la existencia; la politica, el conocimiento, el trabajo, el ocio, el sexo, el pensamiento, las creencias, los valores estéticos... Es por ello, podriamos decir, la mayor de las formas de totalitarismo jamas conocidas a la vez que la más sutíl de todas ellas. Es el lobo bajo la piel del cordero. La libertad de voto y de prensa no son ningun peligro para él. El control de los deseos, de los objetivos, de los sentidos posibles, de los imaginarios... supera cualquier forma antigua de dominio. Generalmente el control se ejercía desde la fuerza militar (física), aunque tambien introduciéndose en las creencias y generando miedos (el cristianismo, islamismsmo, etc). Pero nunca se habia extendido a todos los confines geograficos, neutralizado toda negación posible. Esa es una de sus caracteristicas; la perdida de una referencia externa, de un afuera como posibilidad de situación para combatir el orden de cosas. Si bien el capitalismo es el rostro que más facilmente se identifica como el del “enemigo” sabemos que éste no sale de la nada y que responde a un movimiento ideológico, cultural de mayor embergadura que recorre las entrañas de nuestra civilización occidental. Reconocer esa campo es una de las tareas urgentes de la crítica que busca cambios reales en el mundo. Aunque con eso no basta.


En el plano de la cultura (del Arte, de la Filosofia, de la Ciencia...que son terrenos de negatividad potenciales) toda opción parece haberse convertido en mera imagen, en ilusión. Parece desvanecida cualquier posibilidad de materializacion, de puesta en practica de la critica. Se escribe, se publica, se denuncia... pero todo queda en el plano “espectacular” y de la apariencia borrando de antemano toda posibilidad de acción negativa real. Los propios agentes, los criticos, los supuestos contestatarios viven en el seno del sistema sin perspectiva alguna para salir del mismo y, como dice la canción “...viven también de las arcas del Estado”. La crítica se neutraliza; toda credibilidad se desvanece cuando atendemos a las formas de vida de los supuestos agentes de la critica y el cuestionamiento.

Es por ello que las primeras cuestiones que deberíamos de formularnos sean estas; ¿como vivimos hoy?, ¿que otras posibles formas de vida factibles consideramos?. El ejemplo de vida de todos es la negación de la negación de lo establecido. Y parece que nadie pueda salirse fuera. Aunque eso tal vez solo sea una ilusión que deseamos secretamente mantener para justificarnos. ¿Como podriamos vivir de otra manera?, ¿que otros modos de vida podemos pensar y hacer?, ¿existe posibilidad de cambio? ¿la deseamos realmente?.

Mientras no vislumbremos y afrontemos estas cuestiones en su raiz todo comentario quedara en el simple comentario y toda critica sera un esteril acto de la gran obra del sistema. Necesitamos indiscutiblemente del ejercicio del discurso crítico, de la denuncia, del análisis atento de las condiciones que hacen posible el mantenimiento de las condiciones indeseables de vida. Pero la acción discursiva, si no se extiende a otras formas de acción se queda en el simple comentario.

Como primer paso, debemos centrarnos en el reconocimiento real de nuestra situación y de nuestro comportamiento cotidiano. Tras esa tarea de reconoccimiento, de poner delante de nuestros ojos y del de los demás lo que somos materialmente biene la más dura labor de pronunciarnos sobre los deseos facticamente realizables desde semejante situación.

Quien se habitúa a hablar, comentar, discursar, atacar, y en definitiva vivir en una vida escindida entre la vida práctica por un lado y la teŕocia por otro; mientras mantengamos esa dualidad enferma entre la teoría y la práctica todo seguira en el mismo camino de neutralidad y permisividad.


Por lo que a nosotros nos toca, estamos llegando a un punto que podríamos decir crítico (de crisis). Crítico porque ante las propuestas que nos llegan o que nosotros mismos internamente nos planteamos para el proyecto que es esta publicación empezamos a reconocer que todo queda en una ilusión realmente no-crítica, no-antagonista, no-negativa de nada de lo que pretendemos atacar o cambiar. El primero de los problemas que se nos plantea es el de estar metidos en la institución, pues a pesar de disponer de una total libertad de redacción y expresión (asi lo sentimos al menos) es la diputación de Gipuzkoa con su dinero gestionado por Arteleku quien cubre los gastos económicos para que podamos subsistir. Y entonces nos surge la pregunta ¿que legitimidad tenemos para pensar sobre aquello en lo que estamos dentro?, ¿qué ataque podemos lanzar contra la gestión de los recursos públicos para cultura si nosotros “comemos” de ellos?

Como segundo problema, nuestra pertenencia a esta generación de estudiantes de la universidad mimados, adormecidos entre las tiernas gasas de nuestro estatus social y económico; ¿en que tesitura nos situa esta condición?, ¿cómo debemos actuar en arreglo a esta situación y nuestros deseos de cambio?.

Finalmente vemos que siendo los jovenes el sector más fuerte en cuanto a energias para la transformación, asimilamos perfectamente el nivel de vida occidental contemporaneo, no suponiendo ningún problema para nadie ni para nada y, por lo tanto, viviendo perfectamente acomodados en estas formas de vida, consumo, ocio y mentalidad que nos gustaría, al menos en el escindido plano intelectual, transformar. Estas cuestiones generales y esquemáticas deberán generar variadas discusiones entre nosotros si queremos salir del nivel ficticio en el que nos encontramos.

Creemos que esta linea de interrogaciones debería ser realizada por todas aquellas personas y grupos que realmente pretendan tener una conciencia real de su situación actual, que pretendan responder a la cuestión del ¿Què somos?. Y solo despues enfrentarse a la otra pregunta de ¿que debemos hacer?

Soliloquio, como se puede leer en la portada, es una revista aleatoria de escrituras. Esto no significa que los textos se redacten siguiendo preceptos dadaístas o como una especie de escritura automática, si no que los textos llegan sin un orden prefijado. No nos planteamos que en un número determinado sólo van a tener cabida ciertos artículos, al contrario, dejamos que lleguen y se vayan colocando, cogiendo su lugar. Y son ellos los que forman y transforman la revista. Así, Soliloquio B llega con la propuesta de la plataforma de estudiantes por la apostasía, donde se aboga por “darse de baja” de la Iglesia Católica; la reflexión sobre la arquitectura de Carlos Mabusel en De barreras arquitectónicas; la crítica al conservadurismo en la cultura vasca que se plantea en Euskaldunen Kontserbadurismorako joerari buruz de Oier Iruretagoiena; o la carta abierta a los estudiantes donde se intenta dar un toque de atención a lo que está pasando hoy con la filosofía en Euskadi y su entorno docente. En Sobre el bautismo, Rubén Ávila, trata sobre la falacia de la necesidad del bautismo desde el nacimiento y en Hablando vuestro idioma Placida_yeye critica el sexismo en el lenguaje. El software libre o la libertad en la cultura son otras de las puntas de lanza que intentan lacerar el costado de «ese lobo con piel de cordero», al menos en la teoría.

Naturalmente hay más (como una entrevista a Luc Ferrari) pero, siéntense y vayan cogiendo su lugar, noten la textura del papel y dejen que las palabras, poco a poco, se filtren por los poros de la piel. Después, todo llegará, incluso el qué COPYLEFT debemos hacer. Ahora, sientan.

V

D otoño desorDen 2007 udaberria

VIAJE A LA LUNA

Mirarnos hoy día al espejo es una tarea difícil, para los que viviendo en el mundo occidental, tenemos todavía un atisbo de conciencia.

Nacidas en el reino señalado, toda queja o difamación de este sistema, que surge de nuestra boca, resulta poco más que una coquetería.

Sólo esta perversa conciencia de ser parte esencial de la maquinaria que se come la tierra con seres humanos incluidos, nos deja cuanto menos casi sin argumentos de entrada.

Nuestros desasosiegos, quejas o gritos se ven sofocados rápidamente, con ayuda de otras o sin ella, por un sentimiento de pertenencia al orden establecido que nos engulle y fagocita sin posibilidad de escapatoria.

La mayor empresa a la que nos vemos sometidas, no llega siquiera a la actuación, sino a la justificación de nuestras quejas, ya que nuestras formas de vidas contradicen el discurso que pretendemos fundamentar. Entonces, ante la incapacidad para resistirnos a este orden infiltrado por los poros de nuestra epidermis, algunas se ven abocadas a defenderlo en un intento de defenderse, y otras nos quejamos con amargura empachadas, desde nuestros castillos de oro. El caso es que al final todo intento de actuación se ve casi ridículo o directamente imposible.

¿No se podría decir a caso, contradiciendo a la antigüedad, que hoy en día el ser es sobre todo un ser en impotencia?

Sucede que todo cambia de raíz en el momento en el que una nace con la sensación de que está ya todo dado e individualmente no se puede hacer nada para cambiarlo. Pienso que hoy más que nunca estamos atrapadas en una visión de nosotras mismas de impotencia más que de potencia. Sin embargo cuando una se para a pensar mínimamente, se da cuenta de que todo está por construir, de que somos dueñas de una vida no pensada ni decidida de antemano y por tanto en la medida en que todas estamos en la misma situación, también lo social está sometido a la plasmación de nuestros mejores sueños.

Sin embargo pasada la infancia, esa perspectiva es tomada de niñas, de ilusas, madurar es como se suele decir ser “realistas”, “vente a la realidad”, “la vida es muy dura y hay que aparcar ilusiones, deseos y proyecciones”. Hay finalmente que adecuarse a ella, porque está terriblemente dada y nos envuelve con sus garras infinitas. Así en ninguno de los casos la vida tiene que adecuarse a nosotras, (porque no podemos inventarla). Todo lo contrario, el orden está ya establecido y para hacerse adulta y dejarse de flipaduras, hay que someterse a él.

El “orden” desde luego tiene la garantía de miles de años de pensadores proyectando el mejor de los futuros posibles para el hombre. Sin embargo cuando las no elegidas, las no señaladas nos ponemos a pensar no lo podemos creer. Estamos ante un sistema pensado por otros que eligen a unas pocas para que piensen por todas las demás, así lo que las no autorizadas juzguen tiene un resquicio tan mínimo de acción que hace ver el cambio como un imposible.

Los pensadores oficiales, sostienen que es racionalmente impecable mantener, un sistema desigual en el que la gran parte del globo se muere de hambre y la otra pequeña parte vive a costa de ello. También les parece que ordenar es someter a la mitad de la población del planeta bajo el dominio de la otra.

Nacer impotentes, adiestradas para pensar el mínimo imposible, sin capacidad de elección en el transcurso de los cambios que configuran una vida (que es lo único que tenemos), educadas en el temor a las otras y a una misma.

Estas características no parecen diseñadas a priori para dotarnos de tranquilidad mental, para ordenar nuestras vidas de forma positiva. Cabe preguntarse entonces: ¿es esto un orden?

Como parece que sí lo es, (orientado a no tan beneficiosas expectativas para todas por igual), ya que cumple sus objetivos y obtiene lo que busca, entonces nosotras abogamos por el desorden.

Nuestro objetivo es más que nunca ponernos patas arriba. Mirar las cosas boca abajo, entenderlas desde otra manera para ver que otras colocaciones son posibles, que funcionan, que son igualmente ordenadas, pero centradas en la persecución de otros objetivos. Un orden desordenado, uno tan loco, que nos permita delirar tanto, que busquemos dar acción a nuestras fantasías. Que quepan nuestras proyecciones de niños, donde flipar sea una de las formas más serias del pensar.

Donde nunca tengamos que orientar no sólo actos sino pensamientos a la consecución de objetivos crematísticos. Tratamos de crear con este proyecto un espacio con derecho al delirio, donde plasmar con argumentos de peso lo que chorrea sangre, injusticia y miedo. Queremos crear espacios por tanto donde instalar lo que para nosotras es la consecuencia de la mayor de las corduras, porque cuando mejor nos sentimos es cuando más soñamos y creemos que estamos cerca de dar realidad a esos sueños.

Para nosotras hacernos mayores no ha sido dejar de soñar, sino casi convencernos de que esas proyecciones son una pérdida de tiempo.

Sin embargo hemos ido viendo y creando huecos en los que poder dar rienda suelta a nuestras ideas más o menos pensadas pero surgidas casi todas de una preocupación común: si detectamos que este “orden” está agonizando (porque no se sostiene), merece que planeemos su asesinato. Pero para ello necesitamos construir otra cosa, otro “orden” que termine con este letargo y esté pensado por y para muchas.

Esta última empresa señalada es en la que nos encontramos: ir en busca del “desorden” que no pretende ser otra cosa más que (y nada menos por otra parte) mirar lo que ya tenemos desde otra perspectiva que vendría a ser casi la opuesta a la actual, de ahí que hablemos de dar la vuelta al taburete para ver cómo son sus patas. En ésta, la razón estará estrictamente coartada por principios éticos, en la búsqueda también de beneficios, pero para el ser no para el tener.

Nuestra mirada, del mundo al revés, se nutre de la exaltación del que a nuestro modo de ver es el ámbito que merece la pena del ser humano, a saber, el ético-moral, su faceta de ser de código ético para moverse en el mundo. Y de esa base y sólo desde ella, al intento de consecución de nuestros mejores sueños: se venden viajes a la luna, atentas lectoras, al módico precio de dos euros.

Creemos, y creamos en, un espacio en el que podernos mirar al espejo mientras enfundamos las armas. Porque a pesar de todo argumentos no nos faltan, y por eso nos negamos a bajarnos del cohete. Y es que a pesar de contradicciones, lo que verdaderamente no nos cuadra desde nuestros esquemas ético-racionales son los frutos de este orden. Como decía una de las mejores: SEÑORAS ESTO ES UNA ESTAFA!

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